Entrevista a Hernán Lira

Juguetero de oficio.

Desde Pergamino Hernán Lira nos trae sus esculturas con mecanismos para jugar.



Arte y Psicoanálisis pasó por Cromático Arte en Villa Crespo, Buenos Aires donde Hernán en sus seminarios enseña a realizar juguetes autómatas.

¿Cual es tu formación? ¿Cómo fue que comenzaste con éste labor?

Comencé cuando era un pibe, mientras terminaba la secundaria construía títeres. Ahí nomas llego Candela (mi hija mayor) y lo que era un juego se fue transformando en trabajo. Fui aprendiendo e inventándome éste oficio de juguetero hasta que se torno mi medio de vida. Con el tiempo llegó Serena (mi hija menor) y con ella más compromisos y más trabajo. Fuí creciendo, como artesano y como padre al mismo tiempo. Conocí a mucha gente de oficio que me enseñaron y me guiaron. Después la curiosidad y las ganas de hacer me llevaron a pasar horas y horas probando y errando. Así fueron mis comienzos y por ese mismo camino continúo.

¿Cómo describirías lo que hacés?

Trabajo haciendo juguetes con un mecanismo que tienen la particularidad de moverse a partir del accionar de una manivela.
¿Con qué materiales trabajás?

Trabajo básicamente con madera, es un material que le da nobleza y calidez a los juguetes.
También utilizo alambre, cuero, telas y todo lo que el trabajo requiera.

¿Cómo describirías el proceso de creación de una de tus obras?

Cada pieza nueva que armo es un desafío. Desde la idea original hasta la materialización hay un tiempo y un camino a recorrer que para mí es atrapante. Hago un diseño en papel, trato de resolver como se va a mover y que mecanismos usar, elijo los materiales y empiezo a meter mano. Tratar que la construcción quede lo más parecido a lo que imaginé es muy estimulante, aunque en el proceso siempre hay cosas que cambiar o imprevistos que resolver.
Estar en el taller es el momento que más disfruto, como dice Silvio, "... debés amar el tiempo de los intentos, debes amar la hora que nunca brilla..." Luego un artesano debe apelar aún más a su creatividad a la hora de mostrar y tratar de vender lo que hace, es ahí cuando se cierra el proceso.

¿Qué tipo de mecanismos utilizás para generar los movimientos?

Utilizo mecanismos de máquina simple como poleas, engranajes, palancas, bielas y manivela. Tenemos un montón de mecanismos al alcance de nuestras manos, desde el picaporte de una puerta a una bicicleta tienen mecanismos, esos mismos mecanismos que forman parte de nuestras vidas son los que yo utilizo para generar movimiento en los juguetes.

Contanos acerca de la elección de mostrar los mecanismos mecánicos que generan el movimiento de la escena.

Me ha pasado que si en un juguete tapo el mecanismo, inmediatamente quieren saber qué es lo que hay adentro. En cambio así, ya está ahí y el que se quiera detener en el observar el mecanismo puede hacerlo.
La magia está en que todo esté a la vista y sin embargo sigue llamando la atención.

¿Cómo se generó tu primera serie “Juguetes con oficio”?
La primer serie Juguetes con oficio se generó como un homenaje a la cultura del trabajo. A partir de un juguete que le hice a mi madre, ella al igual que la mayoría de las mujeres de mi familia son costureras. Luego hice los carpinteros, los albañiles, los panaderos... los estantes del taller se llenaron de juguetes que contaban pequeñas historias, que mostraban escenas de trabajo y así se formó la serie que llame "Juguetes con oficio".

En la serie que narra la historia de La Pampa, ¿Qué escenas ó personajes decidiste representar?

En esa serie intenté contar a groso modo la historia de La Pampa que es la región donde nací y donde vivo.  Los protagonistas están divididos de acuerdo a diferentes momentos históricos, los pueblos originarios, los gauchos y los inmigrantes. Desde la pampa sin alambrados a la colonia agrícola. Dentro de las escenas que mostré había un malón, una pulpería, gauchos de acaballo y en carretas, y hombres trabajando la tierra, sembrando y estibando bolsas de granos.
Cuando la expuse por primera vez en la vieja estación de trenes de mi pueblo, cada juguete iba acompañado con un fragmento del Martín Fierro.

¿Entre tus creaciones tenés un favorito?

Los juguetes que les he hecho a mis hijas podrían ser mis favoritas, por lo que representan. A Cande le hice uno cuando aprendió andar en bici sin rueditas y a Sere cuando aprendió a caminar. La costurera, que fue el oficio donde mi madre se doblo el lomo para poder criarme y el de los carpinteros que es el oficio que persigo.

 ¿Cómo se da la relación del público con tus obras?
Sucede de todo, a los niños les atrae el movimiento y a los grandes les evoca recuerdos. Siempre invitamos a que los miren, los toquen y los muevan. Son juguetes y si nadie juega pierden su esencia.

Con tu taller vas de gira recorriendo diferentes lugares enseñando a grandes y chicos, ¿Cómo vivencias esas experiencias?  ¿Tenés planeadas próximas visitas?

Hace varios años que compartimos nuestro trabajo por todos lados. La propuesta es generar espacios lúdicos, que la gente grande se reencuentre con las tareas manuales y que los chicos descubran herramientas y materiales a través de la construcción de juguetes. Es un orgullo que desde muchos lugares gestionen talleres y me convoquen para llevarlos adelante. Hace un tiempo estoy trabajando con los chicos de los barrios de mi pueblo en la construcción de ludotécas, es una alegría inmensa poder compartir desde mi lugar lo que hago.
Le agradezco a Arte y Psicoanálisis por la nota y el interés en mi trabajo.

Entrevista realizada por la prof. Andrea Salman.

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